Skip to content
26 Ene 2016 / Fundación CIEN

Conocer los factores de riesgo modificables del alzhéimer

En la reunión de trabajo organizada por la Fundación CIEN con distintas asociaciones del campo de la investigación y el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer, Jesús Ávila de Grado, director científico de la Fundación CIEN y CIBERNED comentó los factores de riesgo de padecer enfermedad de Alzheimer y solicitó la colaboración de las asociaciones para que aporten información sobre el estado de salud de sus asociados y los factores de riesgo a los que han estado expuestos.

Hay 2 tipos de enfermedad de Alzheimer, la de origen genético que afecta a pocas familias en el mundo y el alzhéimer esporádico que afecta al 99% de los enfermos.

En la enfermedad de Alzheimer esporádico, hay 2 tipos de factores: Los que pueden ser modificables, que están relacionados con el modo de vida como tener depresión, bajo nivel educativo, no hacer ejercicio físico, tener otro tipo de enfermedades del tipo cardiovascular o diabetes…y los factores que no se pueden modificar, como es el hecho de envejecer.

Además, hay una serie de factores genéticos que incrementan la posibilidad de tener la enfermedad de Alzheimer, se trata de factores de riesgo y no sucede cómo en el alzhéimer genético, en el que cuando se tiene la mutación, hay una absoluta certeza de que se desarrollará la enfermedad.

Cuando se empezó a buscar cómo atacar la enfermedad de Alzheimer, la idea inicial era curarla. Hoy en día los investigadores somos algo más pesimistas y buscamos al menos prevenirla y/o retrasar su desarrollo.

Hay tres estadios fundamentales en la enfermedad de Alzheimer:

La fase asintomática, el momento de la enfermedad silenciosa en el que no sabemos que la persona tiene alzhéimer, pero en la que se empiezan a formar unas estructuras aberrantes en el cerebro, llamadas placas de la proteína Beta-amiloide. En esta fase es en la que se está realizando el tratamiento en enfermos de origen familiar en los que se sabe desde el nacimiento que desarrollaran la enfermedad.

En la segunda fase aparece el deterioro cognitivo leve y con él la proteína Tau. Actualmente el tratamiento comienza en esta fase, pero se ha comprobado que si la muerte neuronal está avanzada, la terapia anti Tau puede llegar demasiado tarde.

En la tercera fase o demencia,hay una gran muerte neuronal. Actualmente se está estudiando la creación de nuevas neuronas a partir de otro tipo de células llamadas Glía a las que, en modelos de ratón, se analizaría la posibilidad que se produjesen las correctas conexiones neuronales. Este tratamiento todavía está en sus primeras fases, ensayos con animales, y no se sabe, si sería aplicable a los pacientes no va a ser inmediata.

En la Fundación CIEN y CIBERNED queremos conocer los factores de riesgo requeridos para la transición de no demente a pérdida cognitiva, lo que sería el inicio de la segunda fase para buscar recursos que permitan retrasar la enfermedad, actuando sobre los factores de riesgo modificables.