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7 Sep 2015 / Fundación CIEN

La queja subjetiva de memoria podría ayudar a identificar a las personas en riesgo de sufrir deterioro cognitivo

Entrevistamos a la Dra. Mercè Boada, neuróloga y directora médica de Fundació ACE Institut Català de Neurociències Aplicades de Barcelona, con motivo de su ponencia en el III Congreso Internacional sobre investigación e Innovación en Enfermedades Neurodegenerativas (CIIIEN) organizado por la Fundación CIEN, CIBERNED y la Fundación Reina Sofía, que se celebrará del 21 al 23 de septiembre en Málaga.

¿Qué es Fundació ACE?

Fundació ACE es una fundación privada, declarada institución benéfica de tipo asistencial desde 1995. En la Fundación nos dedicamos al diagnóstico, tratamiento, investigación y soporte social de las personas con enfermedad de Alzheimer u otras demencias y sus familias. Estamos en Barcelona y formamos parte de la red pública del Sistema Catalán de Salud.

¿En qué consiste el trabajo de investigación que llevas a cabo en Fundació ACE?

En la fundación tenemos varias líneas de investigación: básica, en la que realizamos investigación molecular genética; biomarcadores de neuroimagen, clínica aplicada, en la que investigamos los nuevos fármacos y tratamientos para la enfermedad de Alzheimer. También forma parte de nuestra investigación los aspectos sociales, legales y éticos relacionados con la demencia

¿Qué puedes adelantarnos sobre tu ponencia en el congreso CIIIEN 2015 “FACEHBI. Fundació ACE Healthy Brain Initiative”?

En la Unidad de Diagnóstico se estaban realizando  diagnósticos de deterioro cognitivo leve amnésico y se observó que entre las personas que acudían con quejas de problemas de memoria, algunas al realizarles las pruebas neurológicas efectivamente tenían déficit cognitivo, pero había otras que no lo tenían ningún déficit cognitivo. Nos pareció importante hacer un seguimiento a este último grupo de personas, en la línea de las investigaciones que está realizando la Clínica Mayo Por el grupo de Ronald Petersen o el estudio alemán German Study on Aging Cognition and Dementia (AgeCoDe), liderado por Frank Jessen  en Bonn y el proyecto de la VUmc, de Amsterdan con Philips Scheltens.

El objetivo del estudio Fundació ACE Healthy Brain Initiative (FACEHBI) es seguir una cohorte de personas sanas que no tienen déficit cognitivo, pero sí quejas de memoria. A este grupo, en la primera fase se les realiza un estudio neuropsicológico, para determinar si tienen dificultades con varios tipos de memoria, una estrevista-questionario sobre el tipo de quejas para analizar en qué se fundamenta su queja y si va asociada  a un cuadro de ansiedad o depresión. A todos los sujetos se les realizan pruebas de neuroimagen que determinan los depósitos de beta-amiloide en el cerebro y una resonancia magnética  en la que se pueda observar si existe o no atrofia atrofia global del cerebro o del hipocampo o cómo están las vías de comunicación interhemisféricas. También se realiza una secuencia de RM funcional para valorar el consumo de oxígeno cerebral en reposo. Del mismo modo se determina los niveles plasmáticos de beta amiloide y se obtiene una muestra de sangre para estudio genético

En la segunda fase se realiza un seguimiento de esta población, para poder observar si aparece deterioro cognitivo al cabo de dos años, ya que por definición los participantes no presentaban deterioro cognitivo.

Nuestro interés es alargar el estudio otros dos años más y observarles a los cuatro años del inicio. El objetivo es saber cuántas personas que referían  quejas subjetivas de memoria, comienzan a tener un rendimiento  cognitivo más bajo y podrían llegar a tener DCL

Buscamos la tendencia, sin que lleguen a la patología. En definitiva, queremos obtener información científica para entender el papel de esta subjetividad de bajo rendimiento de memoria y analizar si puede servir para encontrar una población en riesgo de sufrir deterioro cognitivo leve y por lo tanto poder realizar planes preventivos.

¿En qué fase del estudio estáis actualmente?

El estudio tendrá una muestra de 200 personas a partir de los 50 años. Son más jóvenes que la población que acude a la Unidad de Memoria. Hasta el momento, ya han completado la visita basal del estudio 100  personas y se espera llegar al total de la muestra a finales de año, terminando así la primera fase del estudio.

¿Qué datos vas a presentar en tu ponencia del Congreso CIIIEN?

Vamos a ofrecer una descripción de la muestra, el protocolo que se está siguiendo, las pruebas de biomarcadores que se están realizando y algún dato de las pruebas de neuroimagen y de resonancia magnética y tal vez, algún dato de los estudios neuropsicológicos.

Tendremos datos comparativos con otras muestras de sujetos para valorar si hay diferencia de edad, escolaridad y nivel social  de las que presentan deterioro cognitivo leve (DCL), ya que las personas que acuden a este estudio están mejor informadas sobre la EA  y más sensibilizadas sobre el papel de la detección y prevención, como fuente de calidad de vida.

¿Por qué descartáis del estudio a las personas con queja subjetiva y depresión o ansiedad?

Descartamos solo a las personas que tienen cuadros muy graves de depresión o ansiedad, ya que estas patologías influyen en la memoria y pueden sesgar los datos. Sí se incluyen en el estudio a las personas que tienen una depresión o ansiedad menor, lógica por la preocupación ante la pérdida de memoria o por situaciones emotivas o conflictivas delimitadas en el tiempo.

¿Las personas en general, tienen clara la diferencia entre la queja subjetiva de memoria y los pequeños olvidos normales?

Esos pequeños olvidos, del tipo “dónde he dejado las gafas” o “no encuentro las llaves”, “no sé dónde he metido el móvil”, “Se me olvidó que había quedado”… hacen que tengamos una percepción de que perdemos memoria. En  Fundació ACE se les pasa una entrevista-cuestionario previo a entar en el FACEHBI para categorizar las quejas,desde las más fútiles a las más graves, entendiendo que  estilo de vida y actividad laboral y social  de cada  persona.

¿De qué manera puede este estudio hacer avanzar la investigación?

Actualmente no sabemos si la queja subjetiva de memoria se debe tener en cuenta o no para identificar poblaciones en riesgo de desarrollar deterioro cognitivo leve, pero es importante que se plantee esta pregunta y se diseñe un estudio para  responderla y ofrecer a la comunidad científica una respuesta, tanto si es afirmativa como negativa, para seguir avanzando en la línea conocida de la economía del conocimiento. Si finalmente no se debe tener en cuenta la queja subjetiva, se descarta  esta línea de investigación y se invierte tiempo, conocimiento y financiación en otros proyectos. No repetir en vano la experiencia de otros grupos, sino aportar valor añadido.

Teóricamente algunos de los participantes de este estudio con el tiempo acabarán desarrollando deterioro cognitivo, el hecho es seguirlos evolutivamente desde un momento en que todavía están normales y realizarles toda una batería de biomarcadores. Este procedimiento nos permitirá aprender mucho sobre los procesos que ocurren en las fases más precoces de la neurodegeneración.

¿Cuántas personas tienen queja de subjetiva memoria?

Desde Fundació ACE realizamos acciones dirigidas a la comunidad para  comprobar su memoria. De alrededor de unas  400 personas que anualmente acuden a valorarse voluntariamente su memoria, 250 cumplen los criterios diagnósticos establecidos, el 25% de la muestra cumple criterios de deterioro cognitivo leve y aproximadamente el 10% son personas sin quejas y cognitivamente sanas.

Estos datos se vienen repitiendo con esta  distribución  en los tres últimos años,  lo que nos ofrece una buena oportunidad para analizarla en mayor detalle y tal vez establecer y caracterizar un nuevo fenotipo aportando nuestros datos al grupo internacional que con este objetivo ya está trabajando.