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9 Dic 2013 / Fundación CIEN

Estamos cerca de disponer de técnicas que permitan diagnosticar precozmente la enfermedad de Alzheimer

Juan Antonio Hernández Tamames, jefe del departamento de Neuroimagen de la Fundación CIEN participó en el documental que realizamos para el foro social de la Fundación CIEN y CIBERNED, donde nos reunimos con las asociaciones de familiares de pacientes de alzhéimer para dialogar sobre los proyectos de investigación que estamos realizando. Os ofrecemos la entrevista completa en la que se trató sobre las técnicas de neuroimagen desde el punto de vista del análisis de datos.

¿En qué se diferencian los estudios de radiología que se realizan en la Fundación CIEN y en los hospitales?

Hay una gran diferencia entre las técnicas de imagen que utilizamos en la Fundación CIEN, como centro de investigación, y las que se utilizan en la práctica clínica radiológica convencional. Son técnicas más avanzadas y sofisticadas que permiten obtener mucha más información pero que también requieren un análisis matemático cuantitativo más profundo, al igual que hace un laboratorio de análisis clínicos de sustancias, en la Fundación CIEN se realiza un análisis clínico de imagen de toda la información que se obtiene de un paciente cuando se ha sometido a una resonancia magnética.

¿Cómo se combina toda esta complejidad y cantidad de datos que se obtienen de las pruebas?

En el departamento de neuroimagen de la Fundación CIEN se emplean técnicas que permiten obtener información anatómica de alta resolución, volumetría de todas las estructuras cerebrales, conectividad entre esas estructuras, información de perfusión, tensor de difusión…  son técnicas muy sofisticadas que arrojan miles de datos que hay que analizar, por ello utilizamos técnicas de análisis avanzadas, que curiosamente son las mismas que se están utilizando actualmente para analizar redes sociales en Internet como Facebook o Twitter, estas técnicas de análisis matemático nos permiten estudiar como funciona el cerebro, como se conectan las distintas partes, como cooperan distintas regiones o como distintos procesos fisiológicos intervienen para que el cerebro tenga un rendimiento eficiente y sea eficaz.

La conectividad entre las zonas del cerebro tienen mucho que ver con el rendimiento del cerebro en la toma de decisiones que todos realizamos, como decidir lo que vas a estudiar, con quién te vas a casar, poder interpretar una obra musical o entender un libro. Para que el cerebro tenga un rendimiento eficiente tiene que funcionar en red y con una conectividad grande entre las regiones.

¿Qué biomarcadores se utilizan en neuroimagen?

Actualmente hay varios biomarcadores con resonancia magnética, uno de ellos es el volumen de estructuras cerebrales, ya que hay enfermedades que cursan con atrofia, como la enfermedad de Alzheimer en el que hay pérdida de volumen del hipocampo. El volumen es un biomarcador que evoluciona o va cambiando según avanza la patología, por lo que nos permite ver la evolución de un paciente concreto al comparar pruebas anteriores.

Otro biomarcador es la perfusión o la cantidad de sangre que atraviesa y va introduciéndose en los tejidos cerebrales. Tenemos las medidas absolutas, por tanto sabemos exactamente la cantidad de sangre atraviesa determinada zona de tejido y se puede medir en sujetos vivos, sanos y conscientes, mientras están realizando una tarea.

También podemos medir estado de la microestructura cerebral. Entre las diferentes regiones del cerebro hay axones de neuronas que forman conexiones físicas entre ellas, podemos cuantificarlas, conocer su tamaño, saber cuantas hay, la cantidad de mielina que tienen… ya que son datos que varían con el aprendizaje, la experiencia, la edad, el envejecimiento y desgraciadamente, también con procesos patológicos, pueden darnos mucha información sobre el funcionamiento del cerebro de una persona.

¿Cómo puede contribuir la neuroimagen en el diagnóstico precoz de la enfermedad de Alzheimer?

Estamos muy cerca de disponer de técnicas de imagen que permitan observar si una persona está en riesgo de padecer la enfermedad de Alzheimer u otras patologías, antes de que se desarrollen los primeros síntomas. De hecho las técnicas de resonancia magnética para un diagnóstico precoz ya las hemos desarrollado en el laboratorio, en colaboración con los grupos internacionales más importantes en este campo y las aplicamos a diario de manera rutinaria y automática. Sin embargo, necesitamos obtener bases de datos más grandes, evaluar a muchos sujetos sanos, que todavía no han desarrollado la patología y tener información de datos normalizados, para saber cual es el volumen normal de un sujeto sano del hipocampo, cual es el volumen de perfusión sanguínea de una persona sana, cuanta mielina se pierde… tener bases de datos normativas, de tal manera que una vez que tengamos esa información, poder comparar a la persona a la que se evalúa con esos datos para poder tener una estimación o una probabilidad de cómo puede evolucionar en el futuro o si tiene riesgo de desarrollar una patología como puede ser el alzhéimer u otras patologías.

Actualmente en la Fundación CIEN estamos dedicando mucho esfuerzo a crear esa gran base de datos gracias al Proyecto Vallecas y a otros muchos estudios que llevamos a cabo con neurólogos, neuropsicólogos y psiquiatras. De hecho, la Fundación CIEN, gracias a las técnicas desarrolladas en el Laboratorio de Neuroimagen es, probablemente,

la institución en el mundo que más biomarcadores está midiendo y acumulando sobre la evolución del envejecimiento sano y que permitirá, en un futuro cercano, adelantar significativamente el diagnóstico precoz en humanos.