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27 Ago 2012 / Fundación CIEN

Inmunidad contra la demencia

El Centro de la Enfermedad de Alzheimer y Neurología Cognitiva de la Universidad de Northwestern en Estados Unidos  está estudiando a un grupo de personas mayores de 80 años inmunes al deterioro de la memoria. Estos estudios van enfocados a descubrir como la capacidad de estas personas podría ayudar a pacientes con pérdida de memoria o Alzheimer.

En la investigación se comprobó que estas personas tenían en común una anatomía cerebral especial, ya que su corteza cerebral era mucho más gruesa de lo normal, no se sabe si debido a un factor genético determinante. Según comentó Emily Rogalski, profesora asistente de investigación de la Northwestern “parece que son resistentes a los cambios normales del cerebro asociadas con el envejecimiento”.

Los exámenes cerebrales también mostraron que las personas de 80 a 99 años que exhibían declive en la memoria, aunque no el declive marcado asociado con la enfermedad de Alzheimer ni trastornos del pensamiento, tenían cortezas más finas, lo que se asocia a la pérdida de neuronas o materia gris.

Sin embargo, el estudio muestra una correlación entre unas buenas memorias en la vejez, una corteza más gruesa y un mayor volumen cerebral, pero no demuestra causalidad. Lo que no se sabe es si retener el volumen cerebral protege las habilidades de pensamiento o si mantener las habilidades de pensamiento protege al volumen cerebral.

Al mismo tiempo, los bautizados como superagers también tenían una corteza cingulada más grande, otra región del cerebro que tiene que ver con la atención y la memoria, incluso que los participantes de mediana edad. Lo que no se sabe es si estas personas nacieron con una corteza más prominente o si esa región se resistió a la atrofia a una edad avanzada, según el estudio.

«Es probable que la genética tenga algo que ver. Y en general, un estilo de vida sano respalda a una buena memoria», aseguró Rogalski.

Fuente: CNN